salvador

salvador En el Antiguo Testamento el término se usa en los personajes que son capaces de evitar un grave peligro que incumbe en la colectividad: estos no son autores, sino instrumentos de la salvación, que siempre se reivindica a Yahvé. En el Nuevo Testamento el término Salvador se encuentra pocas veces y se aplica a Jesús (Lucas 1, 47; I Epístola a Timoteo 1, 1; 2, 3; 4, 10), que se presenta con esta tipología: el Salvador no es una figura legendaria, sí un hombre real; la obra del Salvador no está dirigida a unos pocos, sino que dilata la universalidad de los hombres; el Salvador no resuelve una situación particular, sino que define siempre la posición del hombre delante de Dios; el Salvador cumplirá su obra delante de la inminencia del juicio universal ayudando a sus creyentes empeñados en la última prueba; el Salvador es un vencedor y a él se le debe obediencia.En el Antiguo Testamento el término se usa en los personajes que son capaces de evitar un grave peligro que incumbe a la colectividad: éstos no son autores, sino instrumentos de la salvación, que siempre se reivindica a Yahvé. En el Nuevo Testamento el término Salvador se encuentra pocas veces y se aplica a Jesús (Lucas 1, 47; 1 Timoteo 1, 1; 2, 3; 4, 10), que se presenta con esta tipología: el Salvador no es una figura legendaria, sí un hombre real; la obra del Salvador no está dirigida a unos pocos, sino que se dilata a la universalidad de los hombres; el Salvador no resuelve una situación particular, sino que define siempre la posición del hombre delante de Dios; el Salvador cumplirá su obra ante la inminencia del Juicio universal ayudando a sus creyentes sometidos a la última prueba; el Salvador es un vencedor y a él se le debe obediencia.

Suyapa, virgen de

Suyapa, virgen de Patrona de Honduras. En 1747 el labrador Alejandro Colindes encontró camino de su casa una imagen de la Inmaculada Concepción esculpida en madera. Un capitán que sufría de serios problemas renales pidió a la imagen que lo curase prometiendo construir una capilla para su devoción. Tres días después estaba curado y construyó una capilla que hoy en día es el Santuario de la Virgen de Suyapa, cuya fiesta se celebra el 2 de febrero.

Inmaculada, virgen de la

Inmaculada, virgen de la Patrona de Nicaragua, llamada popularmente La Purísima. La patrona oficial es la que se venera en el Santuario nacional de Nuestra Señora de la Concepción de El Viejo. Documentada su existencia desde 1672, cuentan varios relatos que el origen de la imagen de la virgen fue un regalo de santa Teresa de Jesús a su hermano, en el momento de partir éste hacia las Indias. Su fiesta se celebra el 8 de diciembre.

Carmen, virgen del

Carmen, virgen del Título bajo el cual es venerada la Virgen después de su aparición a san Simón Stock. La devoción nació antes de 1386, cultivada y difundida por los carmelitas, fue Benedicto XIII quien la extendió a toda la Iglesia en el 1726 dándole un día de celebración propia, el 16 de julio.

nepotismo

nepotismo Reseña históricaYa presente en los siglos “de hierro” del papado (X-XI), el nepotismo se intensificó en el s. XIII con Inocencio IV (Fieschi) y Nicolás III (Orsini), con Bonifacio VIII (Caetani), acentuándose en los papas aviñoneses. Ya en 1362 un punto de la “capitulación electoral” sometida a los electores-elegibles en la Tiara excluía a los coadjuntos del papa de la curia y de la administración del Estado pontificio. Con Martín V de los Colonna en el s. XV inicia el “gran nepotismo” que ve por obra de Calixto III Borgia, de Sixto IV de la Rovere, de Alejandro VI Borgia, de los Medici León X y Clemente VII, de Pablo III Farnese la constitución de vastas señorías en Urbino, Pésaro, Piacenza y otras, con títulos de duques o de príncipes a favor de los propios parientes, a espesas del Estado pontificio. Tal nepotismo se justificaba con la preocupación de asegurar de los confiados defensores al pontífice. Este gran nepotismo cesó con la prohibición emanada por Pío V Ghislieri de enfeudar a los parientes bienes de la Iglesia (1567). Quedó la costumbre, iniciada por Pablo IV Carafa, de confiar a un “cardenal-nepote” la dirección de la política de la Santa Sede (tal fue la posición de San Carlos Borromeo bajo Pío IV) como la de otorgar pensiones y cargos a los parientes. Este “pequeño nepotismo” hizo la fortuna de grandes familias romanas como los Pamphili, los Boncompagni, los Borghese bajo Pablo V, los Ludovisi, los Chigi, los Barberini bajo Urbano VIII, hasta su definitiva eliminación en virtud de una bula de Inocencio XII (1692). Una última reminiscencia de nepotismo se tuvo con Pío VI a favor de los Braschi, a finales del s. XVIII.Ya presente en los siglos “de hierro” del papado (ss. X-XI), el nepotismo se intensificó en el s. XIII y se acentuó con los papas aviñoneses. En el s. XV se inició el “gran nepotismo” por obra de los papas Borgia y Medici. Cesó con la prohibición de Pío V (1567), pero quedó la costumbre de confiar a un “cardenal-nepote” la dirección de la política pontificia y de otorgar cargos a los parientes. Este “pequeño nepotismo” fue eliminado por Inocencio XII (1692), siendo la última reminiscencia de nepotismo la de Pío VI a finales del s. XVIII.